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jueves, enero 03, 2013

Deaus en tismos.

-Resulta que me perdí.

Entre gatos que parecen señores -désos señores que me pueden-, que se van para no volver.

Y un señor-désos que me pudo- grácil, ágil como un gato, de aspecto taciturno y modales a la par de sus pintas, porque estaba sordo-un poco-. Lindo, sí; tan lindo. Siempre en blanco y negro; no por sus gustos, si no por su época.
De talento único, imitado por muchos. De un humor incomparable, como su eterno silencio. Porque se fue hace tanto, tanto...

Y me duele porque vivo una y otra vez lo mismo.
Nuevamente, perdida. Totalmente perdida, atrás de alguien que ya no está. 
Y los que están, pidiéndome que me encuentre.

Deberían venirme a buscar, porque yo... ah. Yo ya me perdí con gusto, y hace tiempo.

martes, enero 25, 2011

Experimento literario (o cosa lírica). Día uno.

Exquisito llanto, de las estrellas sin nombre, crudas, podridas, brillantes
Se escucha la lejanía de unas manos mudas que bailan pesadamente
Voces de colores agudos, que manchan mis ojos, empapados de cometas
Vuelan, se deslizan vertiginosos por una carretera no terrenal, llena de baba y fluidos del más alla.
Todo crece y se retuerce, y criaturas brillantes siembran mis húmedos cometas.
Amigables cubos multicolores danzan alegres, fertilizándolo todo, con su pura salvia.


Y ahí me interrumpieron, me asusté, y a mi gata se le ocurrió hacer nido en mi ropero.
Podría decirse que ahora 4 gatos viven entre mi ropa. Qué lujo, qué exéntrico, que lo parió.